"DICHOSA EDAD Y DICHOSOS SIGLOS AQUÉLLOS A QUIEN LOS ANTIGUOS PUSIERON EL NOMBRE DE DORADOS, Y NO PORQUE EN ELLOS EL ORO, QUE EN ESTA NUESTRA EDAD DE HIERRO TANTO SE ESTIMA, SE ALCANZASE EN AQUELLA VENTUROSA SIN FATIGA ALGUNA, SINO PORQUE ENTONCES LOS QUE EN ELLA VIVÍAN IGNORABAN ESTAS DOS PALABRAS DE TUYO Y MÍO"

martes, 4 de noviembre de 2008


Aquí os dejo un pequeño fragmento de la obra que actualmente leo, "Los sufrimientos del joven Werther", escrita en 1774 por el escritor romanticista de Frankfurt am Main Johann Wolfang Goethe. Espero que os guste :


- "... ¡Bastaría solamente que uno se dijese ésto todos los días -exclamé-: no puedes hacer por tus amigos más que dejarles sus alegrías y aumentar su dicha saboreándola con ellos! Cuando lo más hondo de su alma está atormentado por un sufrimiento angustioso, desconcertado por la aflicción, ¿puedes darles una gota de alivio? Y cuando la temible enfermedad final cae sobre una criatura a quien estropeaste sus mejores días, y ahora la ves delanteen mísero desfallecimiento, con la mirada insensible vuelta al cielo, con el sudor de la muerte en la pálida frente, y tú estás ante su cama como un condenado, con la sensación íntima de que no puedes hacer nada con todas tus fuerzas, y la angustia te convulsiona las entrañas, porque querrías darlo todo por poder curar a la criatura que sucumbe una gota de fortalecimiento, una chispa de ánimo ... "

4 comentarios:

Lydia dijo...

Alberto, me encanta la descripción que haces de ti mismo. Cuando dices que te gusta fumar mirando por la ventana, te gusta la soledad y la reflexión y el silencio y la paz. En este sentido nos parecemos mucho. A mi me gusta el silencio y el viento y tambien me gusta fumar y pensar.

Te deseo una buena semana.

Un abrazo,

Cuando amanezca nos vamos dijo...

Donde haya un buen paisaje como el que disfruto del pueblo en el que paso los fines de semana, lindando con la provincia toledana, lloviendo, fumando, oliendo la naturaleza, charlando de cualquier cosa con mis amigos y que de vez en cuando asome un conejo ajeno a todo lo que pasa... eso lo cambio por pocas cosas en el mundo. ¿Por dinero? Ni pensarlo, no me quiero corromper.

Un abrazo Lydia.

Miguel Ángel Bruno dijo...

Hola Alberto, devuelvo la visita que hiciste a mi blog, te leeré con atención, un abrazo desde Argentina, miguel

Cuando amanezca nos vamos dijo...

Te agradezco el interés Miguel Ángel, yo también estaré atento a tus artículos. Tus visitas siempre serán bienvenidas.

Un abrazo.
Alberto