
Saviano es un hombre valiente.
Aunque las osadías siempre suelen costar caras, en el caso de Roberto, escritor italiano que ha denunciado en su libro "Gomorra" los brutales y salvajes métodos de la Camorra napolitana, ha salido más cara de lo habitual. Las amenazas de muerte se suceden y ha tomado la decisión de marcharse fuera de Italia ante el miedo de que la Camorra cumpla sus amenazas, algo que parecía seguro si no se llega a descubrir el atentado que se pepetraría contra su persona antes de estas Navidades.
Saviano es un hombre preso de su obra.
La fama, y más si se consigue denunciando las maldades de los poderosos siempre es peligrosa. En el caso de Roberto, peligrosísima. Saviano, actualmente, vive en un exilio interior.
Su obra ha roto su vida y es imposible renunciar a la fama que le ha hecho preso de su propia obra.
Gracias a Dios, o a quien haya que dar las gracias, todavía existen en el mundo hombres y mujeres valientes como Roberto Saviano, que plantan cara, denuncian y luchan contra toda la mierda que hay en el mundo y que impide que todo vaya mejor. Esa mierda es la que tiene el poder, a esa mierda la ampara el dinero, la corrupción y la justicia.
Gracias Saviano. De verdad muchas gracias.
